Básicamente, ayuda a su cuerpo a defenderse y recuperarse de todas las agresiones que no vemos, desde las fuentes de radicales libres a las consecuencias del estrés en nuestra vida diaria. Y hace lo siguiente:
Descarga el electromagnetismo que se ha ido acumulando durante el día.
Mantiene un nivel estable de humedad.
Mejora la producción de melatonina, un inductor natural del sueño.
Retrasa el proceso de envejecimiento natural, al disminuir gran parte de los radicales libres.
Mejora la oxigenación del cuerpo.
Aumenta la capacidad del sistema inmunológico.
Reduce los niveles de ansiedad.
Aumenta las horas y la calidad del sueño continuo.
Mejora la circulación de la sangre.
Ayuda a evitar lumbalgias, escoliosis, ciáticas y patologías cervicales.